Nuestra historia comenzó en los años veinte, en Gata de Gorgos.
Allí, José Pons Pedro empezó a trenzar con sus manos los primeros muebles de ratán, sin imaginar que aquel oficio artesanal se convertiría en el origen de una marca con más de un siglo de historia.
Desde entonces, hemos aprendido a cuidar para permanecer, a innovar sin perder nuestra esencia y a transformar el diseño en una forma de bienestar. Hoy, seguimos fieles a esa herencia mediterránea que inspira cada colección, cada tejido y cada gesto.
La familia es nuestra manera de entender el trabajo. La cercanía, la confianza y el trabajo en equipo forman parte de nuestra manera de hacer las cosas, dentro y fuera del taller.
Diseñadores, artesanos, ingenieros y profesionales de distintas disciplinas trabajamos con un mismo propósito: crear piezas que mejoren la vida de las personas y los espacios donde habitan.
Cada proyecto es el resultado de esa colaboración, donde la experiencia se une con la creatividad.
Porque crecer en familia significa avanzar juntos, con la misma pasión que nos ha acompañado desde el inicio.
EL VALOR DE LO ARTESANO
Desde nuestros orígenes, la artesanía ha sido nuestro lenguaje. En los talleres de Gata de Gorgos, las manos expertas dieron forma a piezas únicas, tejiendo con paciencia y conocimiento el alma de POINT.
Un siglo después, seguimos fieles a esa sensibilidad, reinterpretando las técnicas tradicionales con nuevos materiales y procesos contemporáneos.
Cada detalle refleja un compromiso constante con la excelencia y la autenticidad.
La artesanía no es solo una técnica: es una forma de pensar, crear y perdurar
DISEÑO QUE PERMANECE
En POINT entendemos el diseño como una forma de permanencia.
Cada colección nace de la unión entre artesanía, innovación y sensibilidad estética, pensada para resistir el paso del tiempo y adaptarse a las distintas formas de vivir al aire libre.
Nuestro equipo creativo junto con reconocidos diseñadores internacionales, da vida a muebles que combinan técnica y emoción, elegancia y funcionalidad.
El diseño verdadero trasciende el tiempo y se convierte en experiencia.